domingo, 26 de agosto de 2012

Origen del Conocimiento


ORIGEN DEL CONOCIMIENTO
LA PREGUNTA POR EL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO
La filosofía moderna le dio un giro tan radical a la consideración del conocimiento, que Kant no dudó en compararlo con el cambio de modelo cosmológico copernicano frente al tolemaico.  El cambio consistía en que en vez de considerar el acto de conocer como una abstracción, en donde la mente se adecúa a las cosas, los modernos intentaron fundamentar el conocimiento en el sujeto que conoce.  Este cambio se inspiró en las ciencias experimentales que se desarrollaron al final de la Edad Media, y se consolidó en la postulación de diversos modelos del conocimiento.  Los principales planteamientos sobre el origen del conocimiento fueron:
·         Los primeros científicos: Copérnico, Brahe, Kepler y Galileo, quienes generaron una nueva forma de comprender la astronomía a partir de la observación y la experimentación.
·         El racionalismo cartesiano: para Descartes, el único camino posible para el conocimiento era la búsqueda de un principio evidente por sí mismo, es decir, que no necesitara ser explicado y desde el cual se pudiera generar todo un sistema de conocimiento.
·         El empirismo: sólo son verdaderos los conocimientos que provienen de la experiencia, y por ello el camino para precisar cuales conocimientos son válidos y cuales no, es determinar la forma como se construyen nuestros conocimientos.  Sus representantes son: Jhon Locke, George Berkeley y David Hume.

LAS PRIMERAS TEORÍAS DEL CONOCIMIENTO
Fueron los empiristas ingleses quienes determinaron por primera vez teorías del conocimiento específicas, que se postularon como imprescindibles para cualquier filosofía que se pretendiera como verdadera.  Los empiristas tenían en común la aceptación de las posturas del cartesianismo, pero su preocupación principal era cómo salir del yo que piensa, es decir, determinar de dónde salían las ideas que este sujeto crea.  La respuesta que dieron fue la experiencia.  No hay en absoluto ideas innatas, anteriores a la experiencia, sino que todo conocimiento es posterior a ésta.  Como fundador de la teoría del conocimiento debe considerarse a Jhon Locke, quien en su obra Ensayo sobre el entendimiento humano, aparecida en 1690, trata de un modo sistemático las cuestiones del origen, la esencia y la certeza del conocimiento humano, con el fin de determinar su estructura interior.  Locke realizó observaciones sicológicas para determinar cómo se construye el conocimiento, y sus resultados fueron la base de los análisis posteriores de Berkeley y Hume.  Es necesario tener en cuenta que el racionalismo y el empirismo significaron, en conjunto, el abandono del modo natural de pensar, es decir, del realismo.  Por eso debemos fijarnos en los contenidos de las diferentes propuestas de modelos explicativos del conocimiento que se generaron en la filosofía moderna y que ocupan a la filosofía hasta nuestros días.

MODELOS EXPLICATIVOS
El empirismo postuló que el conocimiento verdadero es posible, siempre y cuando se acepte que sólo procede de la experiencia.  Pero una vez se acepta la posibilidad del conocimiento, se hace necesaria su explicación.  Esta cuestión tuvo inicialmente dos soluciones:

REALISMO
Para el realismo, en el proceso del conocimiento las cosas tienen primacía.  Estas constituyen el asunto en torno al cual se explica y comprende el conocimiento.  El realismo defiende que la realidad existe por sí misma.  Las cosas son el objeto inmediato del conocimiento y, gracias a la adecuación, se conocen en sí mismas.  Eso ha generado un objetivismo, puesto que los dos miembros de la actividad cognoscitiva, el sujeto y el objeto, se considera que el último es el más importante.  Esto implica que el realista supone la existencia del mundo, independientemente del sujeto que lo perciba.  Por lo tanto, la capacidad cognitiva del sujeto es básicamente receptiva y pasiva.  El conocimiento se obtiene gracias a una aptitud natural, espontánea y confiada en las facultades del conocimiento.  Los principales exponentes del realismo son, en su mayoría, neokantianos, para quienes la posibilidad del conocimiento no depende, necesariamente, de conceptos o categorías que la conciencia le impone a la realidad, como dicen los idealistas.  En este aspecto sobresale Nicolai Hartmann.

IDEALISMO
Para el idealismo, en cambio, la realidad no existe independientemente del sujeto que la conoce.  Frente a la prioridad de las cosas del realismo, el idealismo afirma la prioridad de la conciencia.  Para el idealista, es indudable la existencia de la conciencia: podremos dudar de lo que conocemos (los objetos), pero no de que estamos conociendo.  El conocimiento se da en cuanto los objetos se adaptan al sujeto, a la forma de la razón.  Por lo tanto, el conocimiento de los objetos , depende de nuestra forma de conocer.  Para el idealismo, el objeto inmediato del conocimiento son las ideas.  La actividad de nuestra facultad de conocimiento es activa, voluntaria, crítica y procede de manera artificial o creativa, en donde las cosas se conocen en la medida en que son filtradas o aprehendidas por dicha facultad.  Esto ha generado un fenomenalismo, según el cual, lo que se conoce de las cosas no es lo que son en sí –el noumeno-, sino como se nos manifiestan, o sea, el fenómeno.  Sin duda, el principal exponente del idealismo es Descartes, pueden considerarse otros pensadores, como Inmanuel Kant y su determinación del conocimiento a priori y por lo tanto, de la distinción entre fenómeno y noumeno.  Para Kant, el conocimiento surge de los conceptos que elaboramos mezclando los elementos que provienen de la experiencia con aquellos que aporta a priori el sujeto.  Vale resaltar también a Hegel, para quien lo único real es el pensamiento, es decir, los conceptos que elabora el intelecto al tomar conciencia de los cambios que se dan en las cosas.  Por lo tanto, el conocimiento sólo es posible en la lógica o ciencia de lo absoluto.

FENOMENOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
·          El punto de partida de la fenomenología es la escisión entre realismo e idealismo.  La fenomenología pretende conocer lo que las cosas son en su puro darse en la conciencia.  Por lo tanto, al igual que los idealistas, da prioridad a la conciencia, pero a diferencia de ellos, considera que los objetos no se adaptan  al sujeto, sino que sólo se le manifiestan.  De allí que propongan que para conocer hay que despojarse de todos los prejuicios, teorías e interpretaciones y mediante un tipo de abstracción llamada reducción, llegar a lo universal y esencial de todo fenómeno, a la manera de los realistas.
·         La hermenéutica contemporánea, postulada por H. G. Gadamer, discípulo de Husserl, propone, por su parte, una actitud fenomenológica con respecto al conocimiento, que sin embargo, guarda sus diferencias con la fenomenología.  Principalmente, la hermenéutica pretende comprender las acciones humanas y la realidad histórica, interpretando los acontecimientos en su singularidad, tratando de captar su sentido.  De allí que la hermenéutica afirme que no hay hechos sino interpretaciones, y que para comprender, es necesario caer en cuenta de que la conciencia no está aislada, no es un ente, sino que se encuentra situada e influenciada por un momento histórico, una cultura, unas costumbres y sobre todo, condicionada por el lenguaje por el que se expresa.  La hermenéutica se opone a la fenomenología en la consideración de los prejuicios, pues los considera como parte del conocimiento y, por lo tanto, es improbable una razón pura, pues cualquier razón se encuentra condicionada por los prejuicios o por las circunstancias históricas o culturales.

FILOSOFÍA ANALÍTICA    
Frente al idealismo, Wittgenstein realizó una reducción de la filosofía a problemas del lenguaje, naciendo lo que se ha denominado filosofía del lenguaje.  Su punto de partida fue la afirmación de que la mayoría de los problemas filosóficos se deben a ambigüedades y confusiones lingüísticas.  Por lo que propone como objeto primero de la filosofía un análisis riguroso del lenguaje, que aclare los problemas relativos a su estructura, su utilización y, por lo tanto, el conocimiento del mundo que se desprende de esta utilización.   La tesis principal de Wittgenstein es que el lenguaje es la mediación esencial del pensamiento.  Esto significa que la constitución misma del pensamiento tiene lugar en el medio lingüístico.  Los términos del lenguaje son los que determinan el pensamiento, y por lo tanto, el conocimiento.  La expresión del mundo que se hace a través de categorías, conceptos, modismos y reglas gramaticales no son propiedades de las cosas, ni adecuaciones de los fenómenos a la razón, sino puros términos lingüísticos que determinan nuestras posibilidades de pensar.  Las palabras no son expresión de los pensamientos, sino que los pensamientos mismos no son más que palabras o conceptos lingüísticos y, por lo tanto, la visión que nos creamos del mundo es lingüística.  Por lo tanto, el papel de la filosofía no es otro que encontrarle sentido a las proposiciones, o en otras palabras, determinar cómo se construye el sentido en el uso del lenguaje.     

Referencias Bibliográficas

ARCHILA RUIZ, Leonardo, SERRANO LÓPEZ Guillermo y TORREGROSA, Enver y Otros.  Filosofía 10º, 2ª edición, Santafé de Bogotá, Editorial Santillana, 2000.  Páginas: 223-225.

Actividades:

1.    Con base en la información del texto, realice un comentario sobre el siguiente interrogante: ¿Cuál es el objeto de conocimiento de la hermenéutica? ¿Por qué?
2.    ¿Cuál debe ser la primera labor de la filosofía según Wittgenstein?
3.   La respuesta al interrogante 2º, enviarla al correo electrónico solo.informes.ita@gmail.com
4.    Fecha límite para la publicación de sus comentarios y el envío de sus correos: 14 de Septiembre/2012.